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DOLAR E INFLACION MATA POLITICA

la debacle del pais en la era peronkirchnerista

Programa Sin Fronteras 24 de abril de 2023

¿Es el apagón nuclear una buena idea o se equivoca Alemania

ALBERTO FERNÁNDEZ ENTREGÓ EL GOBIERNO    El editorial de Nelson Castro en El Corresponsal

Expresidente peruano Toledo compartirá prisión con sus antecesores Fujimori y Castro

Gobernador de Jujuy Gerardo Morales en Posadas, sus propuestas y su mirada sobre la renuncia de Alberto Fernandez

TUCUMAN la actividad judicial en el marco de la representación del Dr. Gustavo Morales y el comentario de un ciudadano tucumano respecto a la tarea del letrado y lo que ocurre en Burruyacu

Miguel Ángel Pichetto en Córdoba  De ninguna manera se puede dolarizar

Polémica por los gastos de la primera dama

Amigos por lo que leo, creo que algunos de nosotros no nos damos cuenta de la magnitud de lo que está sucediendo, una sensación de impotencia, de frustración y abatimiento, inestabilidad, con daño a nuestra salud emocional que nos noqueó.

Parece no quedar nada del orgullo de ser argentino y no es por la economía.

Estamos perdiendo en silencio a NUESTRO PAÍS.

La metamorfosis es brutal.

El país que tenemos hoy, no es el que imaginamos, y el país de mañana será mucho peor de lo que imaginamos.

No hay respeto!

No hay estabilidad!

No hay educación!

No hay salud!

No hay diálogo!

No hay seguridad!

No hay trabajo!

La búsqueda de la excelencia se abandonó por completo.

Nos acostumbramos al atropello del poder político, al resentimiento social de CFK o Fernández. A corto plazo, sin una visión de país que nos ilusione, que nos enamore.

¿Qué queremos?

– Volver a sentir orgullo de ser ARGENTINOS

– Viajar seguros.

– Ver un desarrollo cultural sostenido.

– Transitar por las calles libremente y sin miedo.

– Escuchar a un presidente conectado con el mundo.

– Decidir con libertad qué comprar, qué libros leer.

– Libertad de expresión.

– Respetar al maestro.

– Ver presos a los delincuentes.

– Estadistas conduciendo al país.

– Economistas manejando la economía .

– Oportunidad de trabajo, calma y paz.

– No discursos de odio y división.

– Los tres poderes funcionando.

– Recibir cosas del mundo y poder enviar cosas al mundo.

Si quieres lo mismo, circula este mensaje.

¡¡¡ARGENTINA, te quiero en paz!!!

Y no quiero perderte.

¡¡PROTESTA  DIGITAL!!

Amigos: hagamos un esfuerzo por esta causa la República nos necesita y como los próceres de ayer pongamos el alma y el corazón. 

EXIJAMOS QUE LA OPOSICIÓN SE UNA PARA SALVAR A NUESTRO QUERIDO PAÍS ANTES DE QUE SEA DEMASIADO TARDE.

QUE DEJEN SUS DIFERENCIAS PARA OTRO MOMENTO Y QUE JUNTO CON LA CIUDADANÍA CONVOQUEN A UN ACTO DE DESAGRAVIO PARA IMPEDIR QUE POLITICOS CORRUPTOS Y DELINCUENTES SIGAN HACIENDO LO QUE  LES VENGA EN GANA. 

¡Vamos con la protesta  digital!

Esta es una protesta  DIGITAL

Hay que demostrar que somos más los descontentos buenos con el proyecto de los malos.

«NO ME PREOCUPAN LOS GRITOS DE LOS DESHONESTOS, DE LA GENTE SIN  ESCRÚPULOS Y DE LOS DELINCUENTES… MÁS, ME PREOCUPA EL SILENCIO DE LOS BUENOS»…

Nelson Mandela

DEDICA 1 MINUTO DE TIEMPO POR TU PAÍS. Y charla con un amigo, un vecino, alguien de tu familia sobre estos temas.

Sé parte y haz lo posible que este mensaje pueda llegar a millones de personas.

Recordemos que los dictadores, llegan hasta donde su pueblo los deja llegar.

Por tus hijos, por nuestros hijos, por nuestros nietos.

!!!NO ROMPAS ESTA PROTESTA DIGITAL!!!

Esperan otra semana movida para el dólar y más impacto en precios

Los analistas señalan que, si no hay medidas oficiales, los tipos de cambio paralelos seguirán subiendo hasta donde el mercado lo acepte; las pymes ya están recibiendo aumentos de entre el 7 y el 9%

Después de la escalada de la semana pasada en la que el dólar blue subió $42, hasta $442 (+10,5%), y el MEP y el CCL aumentaron respectivamente $39 y $50,23, para terminar vendiéndose a $437,75 (+9,8%) y $455,11 (+12,4%), las perspectivas para la semana que comienza son poco alentadoras. Los analistas del mercado creen que, si el Gobierno no anuncia alguna medida de peso, las cotizaciones seguirían creciendo a menos que el propio mercado les ponga un techo. En este sentido, también esperan que la devaluación implícita se traslade a los precios, algo que ya comenzó a ser percibido por las pymes.

“Sin medidas, el blue sube”, dijo Fernando Marull, socio de FMyA, a LA NACION, y agregó que lo que hizo el Gobierno hasta ahora para frenar al dólar ha sido “muy suave”. “Vendió bonos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad de la Anses a costa de bajar las paridades y subió solo 300 puntos básicos la tasa de interés. Con esto no va a tener éxito”, consideró. Según Marull, “hasta que no aparezcan las liquidaciones del complejo sojero por el dólar agro, un anuncio del Fondo Monetario Internacional (FMI) respecto de las metas y los desembolsos del programa o se defina la interna del Frente de Todos con algún candidato (Sergio Massa, por caso) no debería haber mayor calma en los mercados”.

“Si sigue el ruido en estos tres frentes y la inacción del equipo económico, no debería sorprender un dólar perfilando los $500. Dicho esto, nuestro escenario base sigue siendo que el Plan Aguantar llegará a las primarias de agosto. Las tres condiciones son que Massa no renuncie, que el FMI siga apoyando a la Argentina y que la soja se venda, aunque quizá menos que las proyecciones iniciales de US$5000 millones”, apuntó.

Consultados por LA NACION, fuentes del Ministerio de Economía descartaron que haya que esperar medidas específicas con el dólar, aunque dejaron trascender que el ministro Sergio Massa y su equipo estuvieron trabajando el fin de semana en las gestiones de nuevos créditos con la CAF y un fondo de inversiones de Arabia Saudita, por unos US$1100 millones en total. También se analizó la negociación con el FMI para que el organismo adelante los fondos pendientes de desembolso. El objetivo: mostrar que las reservas internacionales están más fortalecidas de lo que se ve hasta ahora.

Según sus cálculos, sumando a esos fondos las liquidaciones del dólar soja/agro, inversiones petroleras y financiamiento pendiente del BID y el Banco Mundial, entre otros rubros, a fines de junio las reservas netas quedarían en US$3200 millones, lo que debería tranquilizar los nervios en el mercado.

Expectativas para este lunes

Por su parte, el analista financiero Christian Buteler dijo que es muy difícil saber qué va a pasar hoy con las distintas cotizaciones del dólar, porque a una situación crítica se le suma la sequía, que deja afuera una muy buena cantidad de dólares (las últimas proyecciones de la Bolsa de Comercio de Córdoba hablan de pérdidas de entre US$21.000 millones y US$27.000 millones frente a la campaña previa).

“La debilidad del Gobierno permite que cualquier rumor tenga un punto de credibilidad y eso te dispara los tipos de cambio cada dos por tres, pero este gobierno va a seguir con un poco más de lo mismo con la única idea de llegar a fin de año. Y si tienen que ajustar, ajustarán más por cantidad, como también vimos la semana pasada, que apretaron más el cepo”, opinó.

Otra posibilidad, según Buteler, es que el Gobierno empiece a intervenir con los bonos para intentar calmar el tipo de cambio, pero hay que ver cómo responde el mercado. “Después del rumor de que este lunes íbamos a ir a una devaluación del 50%, si eso no se da hay que ver si eso calma y deja de presionar a cualquier precio al tipo de cambio. Pero la realidad es que, si el mercado logra algún tipo de estabilidad momentánea o no, no será gracias a las medidas del Gobierno, sino simplemente porque no se cumplen los rumores y el precio al cual se llega puede parecer que ya es suficiente, por lo menos por el momento”, consideró.

En igual sentido, Gabriel Caamaño, economista en la consultora Ledesma, dijo que hubo un endurecimiento del cepo y eso no bajó la incertidumbre, por lo que la brecha cambiaria seguirá sosteniéndose en este nivel o al alza. El viernes, la diferencia entre el dólar oficial mayorista (que se vendió a $218,53) y el blue volvió a ser de un 102%.

En tanto, el traslado a precios ya es una realidad. Según comentó a este diario el presidente de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), Alfredo González, ya el jueves estaban pasando listas con aumentos de entre el 7% y el 9% en todos los rubros.

Consultado por LA NACION, Camilo Tiscornia, de C&T Asesores Económicos, dijo que hay que esperar a que las subas aparezcan en las góndolas para ver el impacto en la inflación, pero que es muy probable que pase. “Esto va a estar repartido en muchos rubros, y si bien no todo aumenta como el blue, cuanto más lío haya, más influencia habrá del blue, sin dudas”, opinó. Según C&T, la inflación de abril puede terminar por encima del 7%, aunque quedaría abajo del 7,5%, dependiendo de lo que suceda esta semana. En tanto, el rubro alimentos cerraría el mes con un alza superior a 8%.

Por su parte, Santiago Manoukian, de Ecolatina, estimó que, en una economía con creciente indexación y acortamiento en los contratos, “asistimos a una etapa en la que se han ido aceitando cada vez más distintos mecanismos que generan una mayor transmisión de los movimientos en los tipos de cambio paralelos a los precios, producto de las fuertes restricciones de acceso al dólar oficial y la incertidumbre imperante”. En esta consultora, por ahora esperan que la inflación de abril se ubique en el 7%, al igual que EcoGo.

Por último, LCG proyecta una inflación del 7% piso para abril porque el rubro alimentos viene dando muy alto. Según su relevamiento semanal, en la tercera semana del mes la suba promedió 1,98%. De esta forma, su índice de alimentos y bebidas reflejó una inflación mensual de 6,8% promedio en las últimas cuatro semanas y 9,4% punta a punta en el mismo período. En lo que va del mes, la inflación promedio acumula un 7,6%.

“Cruje el sistema”: el desesperado pedido al Banco Central por falta de espacio para almacenar los billetes

Las asociaciones bancarias le enviaron tres cartas a la entidad monetaria alertando sobre el problema derivado de los papeles en mal estado

El exceso de billetes en circulación no es solo un problema del Banco Central (BCRA), que no tiene capacidad para fabricarlos y debe importar papeles de Brasil, España, China, Francia o Malta. Los bancos comerciales también están saturados de billetes, que no tienen donde guardar, y así se lo hicieron notar a la entidad monetaria, en una carta enviada hace unos días.

La situación de los billetes es un problema cuya criticidad va a en aumento, ocasionando dificultades en cuanto a la logística, capacidad edilicia y elevados costos financieros”, dice la misiva, firmada por los representantes de las dos mayores cámaras bancarias, Asociación de Bancos de la Argentina (ABA, banca extranjera) y Asociación de Bancos Argentinos (Adeba, bancos nacionales).

La aceleración de la inflación y, sobre todo, la negativa del Gobierno de avanzar con la emisión de billetes de mayor denominación provocó que el Banco Central no tenga capacidad ni para destruir los papeles en mal estado ni para almacenarlos. Desde hace unos años, los bancos ofrecen sus bóvedas para tal fin, pero la situación se agravó en los últimos meses y “empieza a crujir todo el sistema”, como dicen, en reserva, en el sector. Por ello, las asociaciones enviaron tres cartas al Banco Central alertando sobre la situación.

Los cajeros automáticos tienen una capacidad física limitada. En general, cada cajero tiene cuatro gavetas en las que entran 2000 billetes. Por lo tanto, si se completa la máquina con todos billetes de $100, el máximo dinero del que se puede disponer son $800.000, que en este contexto inflacionario duran muy poco. Si el cajero se completa con billetes de $1000, el de mayor denominación, se consigue tener $8 millones. Esta cantidad sigue siendo insuficiente, por ejemplo, para un fin de semana largo. Por eso es habitual encontrar la máquina con el cartel que dice que no entrega efectivo. Otra dificultad que se encuentra al usar los cajeros es que, por la ranura de la máquina, no entran más de 40 billetes. Por lo tanto, si el cajero es completado con los de $100, el máximo dinero que se puede retirar por operación son $4000.

“La elevada nominalidad profundiza la problemática cada vez más. En el caso de los billetes de $100, a las casi nulas posibilidades de promover la circulación de estos se agrega una complicación adicional, dado que la banca automática ya ha perdido efectividad como canal de salida, puesto que la carga de cartuchos de billetes de $100 implica disminución de la potencia de dispensado. Así, las entidades ven incrementarse de manera creciente el acopio por cuenta y orden del BCRA de billetes de esta denominación, afectando seriamente la capacidad de guarda y los cupos habilitados”, dice la carta enviada al gerente general del BCRA.

En una situación normal, si el Banco Central tuviera capacidad de destrucción de billetes o de guardado, un banco los clasifica y los manda al tesoro regional (hay varias sucursales del BCRA por todo el país). En ese caso, Banco Central guarda los billetes de buen uso para cuando otro banco se los pida, y los que están deteriorados, los manda a destruir.

Pero desde 2015 suele ocurrir que los tesoros regionales no tienen espacio para recibir billetes, por lo cual les piden a los bancos que se los queden y les pongan una faja que diga “dinero inutilizado”. De esa manera, el Banco Central los empieza a contabilizar en su cuenta corriente, pese a que físicamente los billetes siguen en la bóveda del banco comercial. Si ya tienen la faja del Banco Central, el mismo banco no puede usar los billetes sin pedirle permiso a la entidad monetaria, porque se supone que no son suyos, los está custodiando nada más.

Durante el gobierno de Mauricio Macri, con la emisión de billetes de mayor denominación y con máquinas que destruían más rápido los que estaban deteriorados, la situación se fue normalizando, pero nunca se terminó de arreglar. Ahora, con tantos billetes de baja denominación circulando, el problema volvió a ser relevante, dicen en los bancos.

En general, los billetes son caracterizados como “deteriorados” o “de buen uso”. Los de buen uso son los que están en mal estado pero pueden ser reutilizados, mientras que los deteriorados están en un nivel de calidad que no pueden volver a la calle. Para ellos, hay un proceso de destrucción, pero actualmente, el BCRA no da abasto. Por lo tanto, los bancos guardan en sus bóvedas billetes en mal estado, puestos en bolsas, contabilizados con un cartel que dice que son del BCRA.

“Hay muchos billetes de baja denominación dando vueltas y no hay capacidad de almacenamiento y destrucción a la velocidad que necesita el sistema. El Banco Central está trabajando en traer una máquina con mayor capacidad de destrucción de billetes. Pero cada mes, los billetes se deterioran con mayor velocidad de lo que el Banco Central puede destruir”, dicen en las entidades.

En el Banco Central no hicieron comentarios al respecto ni dijeron cuándo está previsto que empiece a circular el billete nuevo de $2000, que se anunció a principios de febrero pasado. Sin embargo, en general, un nuevo billete tarda alrededor de seis meses en entrar en circulación, desde que están todas las órdenes mandadas, luego de que el directorio del BCRA las apruebe.

El proceso es largo. Primero se hace la licitación internacional de la tinta y del papel con el hilo de seguridad, que se hace personalizado para ese nuevo billete y no se le puede comprar a cualquier empresa. Luego, deben llegar las planchas de papel con la marca de agua. Aunque el papel sea blanco, no se puede usar para otro billete, debido a esa marca de agua y al hilo de seguridad. Por otro lado, se compra la tinta, que también llega con derechos de propiedad. Una vez que llega todo eso a Casa de Moneda, se comienza a fabricar los billetes. “Todo este proceso suele tardar más o menos seis meses, si se hace rápido y bien”, señala un analista al tanto de la operación.

Los leales al Presidente vuelven a confrontar con el kirchnerismo por las PASO

Cerruti y Navarro defendieron la competencia interna, resistida por la tropa de la vicepresidenta Cristina Kirchner; dedicado a la economía, Massa recela de Scioli, que se mostrará el martes con Kicillof

Luego  del cimbronazo del viernes, cuando el presidente Alberto Fernández comunicó su decisión de no ir por su reelección, el Frente de Todos vive un proceso de agitado reacomodamiento. Todas las fichas están puestas en el 16 de mayo, cuando el Congreso del PJ defina la forma en la que el conglomerado oficialista se presentará a las PASO de agosto.

Este domingo, y al igual que los oradores del sábado en el acto de Ensenada, desde el albertismo insistieron en que la “mejor vía” para asegurar la competitividad del espacio es presentando más de un candidato en esas internas, con Agustín Rossi y Daniel Scioli como postulantes cercanos. Incluso desafiando al cristinismo a ir con listas separadas para enfrentar a los leales a Cristina Kirchner.

Mientras cerca del ministro de Economía, Sergio Massa, prefieren el silencio, desde el cristinismo puro, en la voz de Máximo Kirchner, dejaron en claro que la idea del “candidato de consenso” (sea Cristina Kirchner si rectifica su propia decisión, Eduardo de Pedro o el propio Massa), es el objetivo a cumplir antes del cierre de listas, el 24 de junio. Un consenso que, para ellos, destierre la “lapicera” del Presidente en la selección de un candidato con chances de una buena performance electoral.

La portavoz presidencial, Gabriela Cerruti, respaldó este domingo en diálogo con Futuröck la “herramienta” de las PASO para que los dirigentes que quieran “se puedan presentar en las diferentes instancias” para hacer “una revitalización del espacio”. También aclaró que la vicepresidenta Cristina Kirchner es una “líder perseguida”, aunque recordó que la exmandataria dijo que “no se iba a presentar”.

En el mismo sentido, el secretario de Relaciones con la Sociedad Civil y Desarrollo Comunitario, Fernando “Chino” Navarro, asoció la candidatura de un único postulante con “una derrota segura” en los comicios. “El candidato único es la preocupación de algunos dirigentes para hacer un trámite rápido, resolver el problema de diez o doce e ir a una derrota segura”. En tren de defender la idea de unas primarias disputadas, Navarro agregó: “Hay que estar en el lugar de Cristina, le tengo un profundo respeto. Me gustaría que ella, Massa o Rossi sean candidatos. Lo que no me gustan son los candidatos únicos, por la crisis que vive Argentina”. También dijo tener “muy buena relación” con Scioli y que, llegado el caso, “lo apoyaría, pero no sé quiénes serán los candidatos del Frente de Todos y tampoco las propuestas”.

Desde el sindicalismo, la moción del Presidente recibió el respaldo de Gerardo Martínez, el líder de la Uocra, quien luego de “aplaudir” la decisión presidencial de no presentarse afirmó que “el peronismo tiene que ir a unas PASO” el 13 de agosto. “No se vislumbra un liderazgo que tenga capacidad para solucionar todo. Por eso vemos las PASO como la mejor herramienta”, aseguró el sindicalista, y agregó que “se tiene que terminar con la dedocracia”.

De todos modos, Martínez también elogió a Massa, quien durante el domingo se dedicó al “acuerdo con el FMI y la CAF”, vitales para traer señales a un mercado (y un Gobierno) con los nervios crispados ante el aumento del dólar y la inflación. De paso, Massa declinó algunos pedidos de la tropa del Frente Renovador para analizar, cuando menos por Zoom, los pasos a seguir. “Sergio es un hombre de consenso. Pero aquí no hay posturas ideológicas opuestas, sino decidir quién o quiénes nos dan garantías de triunfo”, expresó un leal al tigrense.

Mientras mira de reojo los movimientos de Massa, y desde su destino diplomático en Brasilia, Scioli tampoco se queda quieto. Distintos dirigentes del kirchnerismo recibieron invitaciones para reunirse con operadores del sciolismo este lunes y desde su entorno confirmaron a LA NACION que el aún embajador en Brasil recibirá este martes en San Pablo al gobernador (y aspirante a su reelección) Axel Kicillof, en otro de los acercamientos al cristinismo.

El anterior gesto, su foto en Quilmes con la intendenta camporista Mayra Mendoza, encendió las alarmas en el massismo y fue motivo de incomodidad también cerca del Presidente, que sostiene su guerra sin cuartel contra la vicepresidenta y su hijo, Máximo, quien el sábado, en el plenario del kirchnerismo porteño en Ferro, fue tajante. “La birome siempre la tuvo la militancia, el problema es que el nombre que se quiere escribir para esta elección lo saca el Poder Judicial”, dijo el diputado, en clara referencia crítica a uno de los argumentos que el Presidente dio al bajarse de la carrera presidencial.

“Dije que volvíamos para ser mejores, para ser mejores debemos democratizar nuestro espacio. Debemos democratizar nuestro espacio, démosle la lapicera a cada militante”, había aseverado Fernández en el video de siete minutos en el que anunció que no buscará otros cuatro años en el sillón de Rivadavia.

Algo alejado de Scioli, a quien percibe en tratativas con el cristinismo, Fernández impulsa a Rossi, quien el sábado participó del acto en Ensenada, en el que la ministra de Desarrollo Social, Victoria Tolosa Paz, que amenaza con darle batalla a Kicillof en la provincia, afirmó: “Como dijo Juan Domingo Perón, cada militante tiene el bastón de mariscal en su mochila, y hoy el bastón se convierte en lapicera, levantemos la lapicera”.

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