LA INFLACION COMO TROMPADA EN LA CARA DE LOS CIUDADANOS
ELECCIONES EN NEUQUEN Y RIO NEGRO ...
Programa Sin Fronteras 17 de abril de 2023
- Este domingo 16 de abril, los neuquinos eligieron gobernador y vicegobernador, como así también a los legisladores y a las autoridades municipales de algunas localidades.
- Con el 99,28 por ciento de las mesas escrutados, “Rolo” Figueroa lideró la elección en Neuquén y venció al MPN.
- Figueroa obtuvo el 35,64 por ciento de los votos, mientras que el candidato del MPN, Marcos Koopmann, alcanzó el 33,14.
Figueroa es el gobernador electo de Neuquén
Con el 99,28 por ciento de las mesas escrutadas, “Rolo” Figueroa ganó la gobernación de Neuquén con el 35,64 por ciento de los votos. Segundo quedó el actual vicegobernador Marcos Koopmann, quien obtuvo el 33,14 por ciento.
¿Quién ganó la intendencia de Neuquén?
El actual intendente de Neuquén, Mariano Gaido, fue reelecto en el cargo con el 42,41 por ciento de los votos. De esta forma, el candidato del MPN se impuso frente a Juan Peláez, quien obtuvo el 23,36 por ciento.
Rodríguez Larreta felicitó a Figueroa por la elección
El jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, felicitó a Rolando Figueroa a través de un posteo en su cuenta de Twitter. “¡Felicitaciones, @Rolo_Figueroa, @LetiEstevesNqn y @BermudezNQN por esta gran elección! Después de 60 años vamos a cambiar Neuquén con transformaciones necesarias. Celebro el cambio de rumbo que eligieron los neuquinos. No tengo dudas que es el camino a la transformación del país”, escribió el precandidato a presidente.
¿Quién ganó en San Martín de los Andes?
Con el 28,38 por ciento de los votos, el actual intendente de San Martín de los Andes, Carlos Saloniti (MPN), fue reelecto en el cargo. Por su parte, la candidata por el espacio Comunidad, Monín Aquín de Capiet, quedó segunda, con el 25,12 por ciento.
Vidal felicitó a los neuquinos
Tras el triunfo de Figueroa, la exgobernadora bonaerense y actual diputada nacional, María Eugenia Vidal, tuiteó: “¡Neuquén le dijo sí al cambio! ¡Crece la esperanza de cambiar en toda la Argentina! Un abrazo grande a todos los neuquinos
Los resultados de las elecciones en Neuquén
Escrutado el 98,38 por ciento de las mesas, en Neuquén, el porcentaje de votos se distribuye así:
- “Rolo” Figueroa: 35,61 por ciento
- Marcos Koopmann: 33,08 por ciento
- Ramón Rioseco: 12,74 por ciento
- Carlos Eguia: 7,99 por ciento
- Mario Pablo Cervi: 3,77 por ciento
- Patricia Noemí Jure: 3,27 por ciento
El twit de Patricia Bullrich por las elecciones en Neuquén
“¡Felicitaciones al PRO de Neuquén por acompañar la lista de @Rolo_Figueroa, nuevo gobernador de la provincia, y a todos aquellos que resultaron electos por nuestro partido!”, escribió la precandidata a presidenta Patricia Bullrich a través de su cuenta de Twitter.
Macri felicitó a Figueroa
El expresidente Mauricio Macri utilizó su cuenta de Twitter para felicitar al ganador de las elecciones en Neuquén. “Como nos mostraron los muchachos de la Selección en Qatar, estoy más convencido que nunca de que estamos ante un cambio de era. ¡¡¡Felicitaciones @Rolo_Figueroa por este histórico triunfo!!!”, escribió el exmandatario.
¿Cuánta gente votó en Neuquén?
Este domingo, en las elecciones a gobernador de Neuquén, hubo 546.166 electores habilitados, de los cuales el 76,09 por ciento fue efectivamente a votar. Esto significa que, durante los comicios, 415.577 personas ejercieron su derecho al voto.
¿Cuántos votos en blanco hubo en la elección de Neuquén?
Con el 81,06 por ciento de las mesas procesadas en Neuquén, hubo 12.152 votos en blanco. Esto representa el 3,55 por ciento del total escrutado.
¿Qué listas llevaron como candidato a “Rolo” Figueroa?
El candidato a gobernador del partido Comunidad y exvicegobernador del Movimiento Popular Neuquino (MPN), “Rolo” Figueroa, montó un frente provincial para terminar con la hegemonía de 60 años del partido del actual gobierno. Las listas que lo llevaron como candidato son: Pro, Desarrollo Ciudadano, Avanzar Neuquén, Arriba Neuquén, Nuevo Compromiso Neuquino, Frente Grande, Partido Socialista y Frente Social por la Dignidad.
¿Qué pasa con los neuquinos que no votaron?
La ley electoral provincial de Neuquén establece “una multa de 10 a 20 módulos electorales al elector mayor de 18 años y menor de 75 años de edad que deje de emitir su voto y no se justificare ante el juez electoral dentro de los 30 días de la respectiva elección”. De acuerdo a la Justicia Electoral de Neuquén, deberán pagar 2820 pesos por la infracción.
Quién es Rolo Figueroa, el dirigente que puso en jaque la hegemonía de 60 años del Movimiento Popular Neuquino
El gobernador electo, que nació en el histórico partido oficialista, se impuso con su frente Comunidad, que nuclea al Pro, al presidente del radicalismo, fracciones de los libertarios y también del peronismo
A pesar de haber participado como opositor, Figueroa no es ajeno al MPN. Nació a la política desde allí, cuando Neuquén dejó de ser territorio nacional y pasó a ser provincia. El dirigente formó Comunidad, un frente electoral donde reunió a dirigentes del PRO, al presidente del radicalismo, fracciones de los libertarios y del peronismo. La receta le otorgó el triunfo.
Figueroa, de 54 años, es por ahora diputado nacional por el MPN desde 2021 y antes fue vicegobernador de la provincia, que comanda Omar Gutiérrez. En su rol de opositor por fuera del partido, el gobernador electo denunció a las “familias del poder” y un “sistema clientelar” al amparo de los beneficios económicos que recibe la provincia de Vaca Muerta, pero que a la vez hacen de Neuquén una provincia donde un tercio es pobre. La última semana, en una entrevista con LA NACION, señaló que el oficialismo hizo acuerdos con otros partidos, para simular una oposición y que se está dando una “conurbanización” en torno a la capital provincial con cordones de pobreza. Figueroa ya compitió por la candidatura a gobernador en el 2018 y perdió frente a Omar Gutiérrez, quien por entonces buscaba su reelección. En aquel momento, denunció irregularidades. En las PASO de 2021 se impuso como candidato a diputado nacional frente a la candidata de la lista Azul, María Eugenia Ferraresso.
Mauricio Macri fue uno de los que apoyó su candidatura, y ordenó que Juntos por el Cambio se alinee detrás de Figueroa. El último mes de febrero, el gobernador electo y el fundador del Pro se reunieron en una cumbre de dirigentes en el barrio privado patagónico de Cumelén. Según pudo saberse, el expresidente no confirmó todavía su viaje al sur del país, porque tiene previsto para este lunes un viaje a República Dominicana y luego a Estados Unidos. El candidato invitó a los partidos del frente Comunidad a poner sus colectoras y medir así el aporte de cada uno, una manera de repartir del poder en caso de ganar. Hay un tope del 3% de electores necesarios para ungir diputados provinciales, unos 16.000 votos. Si no llegan a ese piso, no importan los votos que saquen, quedan fuera de carrera.
Con el 97% de los votos escrutados, Figueroa superó por poco más de tres puntos al MPN. Consiguió el 35,66% de los votos y superó así al candidato del oficialismo, Marcos Koopann, que cosechaba el 33,07%. Por su parte, el kirchnerista Ramón Rioseco se ubicaba en el tercer puesto, con el 12,61% de los votos. En cuarto lugar aparecía Carlos Eguía, con el 8,03% de los votos. Eguía, exreferente de la Coalición Cívica, rompió con el partido de Elisa Carrió y competía de la mano del libertario Javier Milei.
En quinto lugar se ubicaba Juntos por el Cambio, que postula a Mario Cervi, con el 3,79% de los votos, seguido por Patricia Jure, del Frente de Izquierda y de los Trabajadores – Unidad, con el 3,28%.
Bloopers oficialistas y goles en contra opositores
Lo novedoso es que la frecuencia de episodios autodestructivos se ha acortado exponencialmente, al ritmo del deterioro de la calidad de vida de la mayoría de los argentinos
La secuencia es constante desde hace ya más de dos años. Lo novedoso es que la frecuencia de episodios autodestructivos se ha acortado exponencialmente, al ritmo del deterioro de la calidad de vida de la mayoría de los argentinos.
El oficialismo (en todas las ramas del Frente de Todos) y la oposición de Juntos por el Cambio ofrecen un espectáculo, cada vez con menos público, en el que se suceden en la producción de bloopers y goles en contra con notable regularidad. A una mala noticia o traspié de uno le sigue inevitablemente el desatino o el error en público del otro. En el constante ida y vuelta, puede llegar a inscribirse la histórica caída del Movimiento Popular Neuquino (la primera en seis décadas) en la disputa por la gobernación a manos de Rolando Figueroa, un exoficialista local devenido en circunstancial opositor, con el apoyo de Pro. En el vaivén en el que los éxitos son fugaces y las pérdidas son constantes para el FDT y JxC, cabe anotar que Figueroa se sigue reivindicando del MPN y la historia de ese partido provincial ha estado signada por la preservación del poder territorial antes que por cualquier alianza perdurable con alguna fuerza nacional. Su éxito y vigencia han radicado en darles poco y sacarles mucho a los gobiernos nacionales de turno.
A pesar de que el sello de JxC haya tenido una paupérrima performance en Neuquén, el ala amarilla de JxC celebrará por algunos días lo ocurrido allí, sobre todo porque el candidato peronista se ubicó tercero a más de 20 puntos de los dos postulantes salidos del MPN.
Nadie dejará de celebrar lo que tenga a mano. Eso mismo había hecho el oficialismo nacional al comenzar la semana pasada cuando se desató abiertamente la lucha fratricida de Pro, que salpica a todo JxC, tras la reacción autonomista de Horacio Rodríguez Larreta. Todo duró hasta que en el último día hábil se difundió el índice de inflación del 7,7% y el Gobierno cerró la semana de la peor maneara.
La suma de disonancias y traspiés alcanzó entonces cimas que aún no habían sido tocadas en tan corto período y con tanta densidad por los dos espacios hasta ahora mayoritarios de la política nacional.
No resulta sorprendente entonces que los encuestadores masivamente hayan salido a alertar, admitir o promocionar (según el caso y la conveniencia) que el antisistema Javier Milei aparece en la última foto colándose en un probable ballottage presidencial. Un escenario que probablemente difiera mucho de esa fortaleza que planea con el caso neuquino, donde el candidato libertario obtuvo algo más del 8% de los votos lo que hace pensar que no sera Milei el receptor del voto bronca del electorado argentino que mas alla de la bronca no comulga con la violencia con la que hace su campaña el libertario. Vale aclararlo: todo eso si las elecciones fueran hoy y si los sondeos resultaran más eficaces de lo que vienen mostrando en las últimas elecciones.
Figueroa tendrá en la Legislatura 16 diputados propios
Eso es por la suma de sus listas colectoras. El MPN será la segunda fuerza política y no logró ingresar legisladores por partidos aliados.
El gobernador electo de la provincia, Rolando Figueroa, contará con 16 diputados en la Legislatura neuquina, producto del aporte de cuatro listas colectoras. De esta manera, y según el cálculo hecho con el 99,28 por ciento de las mesas procesadas, por Comunidad (que espejaba con Desarrollo Ciudadano) obtuvo siete bancas, en una lista que encabezaba Luciana Ortíz Luna, al cosechar 85.117 votos. También sumará cuatros legisladores por el aporte del PRO (que espejaba con NCN) y que llevaba como primera candidata a Leticia Esteves; y cinco diputados más: Dos de Avanzar Neuquén (Lucas Castelli y Ana Servidio), dos de Arriba Neuquén (Nadia Márquez y Carlos Alberto Coggiola) y uno del Frente Grande (Soledad Martínez).
A su vez, el Movimiento Popular Neuquino tendrá un boque de diez legisladores, encabezados por Daniela Rucci y a la que acompañarán, entre otros, Claudio Domínguez, en segundo lugar.
El partido provincial no tuvo un buen acompañamiento de sus nueves colectoras, ya que ninguna logró superar el umbral del 3% de los votos.
El partido libertario Cumplir, que responde a Carlos Eguía, se llevará cuatro bancas (Guillermo Monzani en primer lugar, seguido por Brenda Natalia Buchiniz), el Frente de Todos dos (Darío Martínez y Lorena Parrilli), Juntos por el Cambio otros dos (César Aníbal Gass de la UCR y Carolina Rambeaud del PRO) y el Frente de Izquierda y los Trabajadores Unidad una banca (Andrés Blanco).
El intendente Gaido quedó cerca del control del Concejo
El jefe comunal contará con seis bancas del MPN, más una de un partido aliado, de las 18 que tiene el Deliberante.
Siete fuerzas políticas tendrán representantes en el Concejo Deliberante de la ciudad de Neuquén desde diciembre, cuando asuman los ediles electos ayer. En esta categoría se impuso la lista oficialista del MPN, encabezada por María Pasqualini, que obtuvo seis de las 18 bancas en juego. La segunda mejor cosecha de bancas la consiguió la del recién formado partido Cumplir, que candidateó a Carlos Eguía para la gobernación y a José Luis Artaza para la Intendencia con el apoyo del líder libertario nacional Javier Milei. La lista de concejales, encabezada por Joaquín Eguía, obtuvo cuatro escaños.
En tercer lugar se ubicó la lista del Pro, encabezada por Denisse Stillger, que obtuvo dos bancas. La misma cantidad de representantes consiguió el Frente de Izquierda y los Trabajadores Unidad con una suma de votos apenas por debajo de la que determinó el tercer lugar para el macrismo de la ciudad. El FITU llevó de cabeza de lista a Priscila Hotton.
El partido Comunidad, del gobernador electo Rolando Figueroa, quedó en el quinto lugar en la categoría concejales en la ciudad. La lista encabezada por Laura Pérez se aseguró dos bancas en el Concejo Deliberante que viene.
Los dos lugares restantes que estaban en juego en las urnas se repartieron entre Confluencia Neuquina, que postuló a Gastón Contardi, aliado del intendente Mariano Gaido, y el Frente de Todos, que llevaba en el primer lugar a Fabián Ungar.
Además de las siete ofertas que obtuvieron representación en el Concejo, se presentaron otras 21 listas que no llegaron a la mínima cantidad de votos para tallar en la discusión por las bancas, que se dirimen por el sistema D’Hondt entre las propuestas que obtienen al menos el 3 por ciento. Por primera vez, en las elecciones de ayer se renovó la totalidad de las bancas del Concejo Deliberante. A partir del cambio de la legislación en la materia, la ciudad irá a las urnas una vez cada cuatro años, en lugar de hacerlo cada dos, como hasta ahora. Entonces, las 18 bancas se ponen en juego a la vez.
Perspectiva para la negociación política
“Llegamos a obtener casi mayoría en concejales, lo cual nos pone muy felices”, destacó el intendente Mariano Gaido ahí nomás que empezó a analizar los resultados de las urnas cuando ya había finalizado el conteo del ciento por ciento de los votos emitidos en la ciudad. Le faltaron dos concejales al oficialismo para asegurarse la aprobación de los proyectos que no requieren mayorías especiales sin necesitar votos ajenos.
El cuerpo se conforma con 18 ediles. Con las seis bancas que obtuvo el MPN más la que se aseguró Gastón Contardi, un aliado del oficialismo, Gaido necesitará sumar dos ediles de otras fuerzas para sacar ordenanzas con mayoría simple, puesto que seguramente tendrá la presidencia del Concejo Deliberante, que tiene doble voto en caso de empate.
Las bancas en poder de la oposición quedaron repartidas entre cinco listas diferentes, algunas aliadas entre sí. Con cuatro bancas propias, el partido Cumplir, de los libertarios, aparece como el segundo grupo legislativo municipal con más integrantes.
A la vez, dos fuerzas que se aliaron en la pelea por los Ejecutivos tienen que definir si actúan en conjunto en el Deliberante de la ciudad: el partido Comunidad, del gobernador electo Rolando Figueroa, obtuvo dos escaños, mientras el Pro se quedó con otros dos.
En ese grupo podrá explorar algunos acuerdos el intendente para avanzar en proyectos afines a la próxima gestión provincial.
Mientras que un bloque prácticamente impenetrable para Gaido es el del Frente de Izquierda, que tendrá dos integrantes.
No debería sorprender que los poderes políticos y económicos de Estados Unidos que aún tienen algún interés por la Argentina hayan puesto su foco de preocupación en ese ascenso, tanto como en las limitaciones e incapacidades de las dos grandes coaliciones para construir algún horizonte de previsibilidad y esperanza.
Unos desde su fallida experiencia de gobierno y los otros desde su convulsionado internismo, que lo incapacita para articular una oferta consistente.
El interés y la preocupación foráneos pudieron constatarlos los interlocutores locales que tuvo en siete días de inmersión en la cuestión nacional la subsecretaria del Departamento de Estado de EE.UU. (o sea la vicecanciller), Wendy Sherman.
Un hilo conductor unió el trayecto que fue desde Santo Domingo, donde estuvo con el ministro de Economía, Sergio Massa, hasta Buenos Aires, donde dialogó con miembros del más amplio espectro político, económico y social. En esas charlas Milei estuvo casi tan presente en la dimensión local como la cuestión China, que desvela a la administración de Joe Biden, a escala planetaria.
El antecedente y la vigencia de Donald Trump, con los efectos conocidos sobre las instituciones democráticas de EE.UU., y las muchas semejanzas que pueden establecerse con el argentino sirven para entender porqué el gobierno demócrata le asigna relevancia y preocupación al fenómeno Milei.
El carácter disruptivo e impredecible del libertario ultraconservador (si el oxímoron lo permite) también fue motivo de consulta durante conversaciones que autoridades de organismos multilaterales de crédito (empezando por el FMI), funcionarios de la administración norteamericana e inversores tuvieron con Massa y miembros de su equipo.
Massa alimenta a Milei
El massismo se ocupó de no despejar del todo esas preocupaciones, cuando no de alentarlas en beneficio propio, a pesar de las consecuencias que para el país pudiera tener ese escenario en caso de ocurrir.
La estrategia del massismo se explica, en parte, porque nadie está en condiciones de asegurar ningún resultado electoral en el que Milei no sea protagonista y, en parte, porque Massa necesita ayuda urgente y todo fantasma que por temor incentive a quienes pueden asistirlo es bueno para su causa. Un Aníbal Fernández menos brutal, aunque no menos aterrorizante. Los vasos comunicantes entre allegados al massismo y a los libertarios siguen abiertos. En las redes sociales no se ocultan. Al visceral antimacrismo suman otras coincidencias menos conceptuales e ideológicas.
La creciente fragilidad en que la inflación indomable puso al ministro de Economía y el avance libertario facilitan un punto de apoyo para el ministro con la justificación de la histórica sequía, cuyos efectos todavía no se han terminado de hacer sentir, y el argumento (o la excusa) del impacto de la guerra de Ucrania en los precios internacionales.
En esos dos planos (político y económico) se sostiene la disposición a revisar las metas del acuerdo con el FMI por parte de las autoridades del organismo con el vital soporte de la administración Biden. “Sergio tiene en el ala colombiana del Departamento de Estado demócrata muy buenas relaciones y a las que le cumple los compromisos que asume”, dicen en el entorno del ministro.
En todas las conversaciones, Massa se compromete a cumplir con los reclamos de Estados Unidos en cuestiones sensibles, como la incursión china en áreas claves, como la minería, la energía y la seguridad. El multilateralismo que dicen cultivar Alberto Fernández y su canciller Santiago Cafiero encuentra límites en la crítica situación económica.
A pesar de la impotencia para domar los precios y ordenar otras variables con su política de patchworks, el ministro de Economía no se entrega. Con el aliciente de algunos dólares logrados en su mendicante gira, redobla apuestas. Nadie podrá acusarlo nunca de falta de audacia.
Acostumbrado a jugar más allá del límite, ahora promete (y le hace decir a la portavoz presidencial, siempre dispuesta para asomarse al ridículo) que la inflación entró en un sendero descendente. No importa que contradiga la opinión mayoritaria de los economistas de las más diversas adscripciones, que, cuando mucho, admiten que en el próximo mes podría haber algún leve descenso por cuestiones estacionales.
Sin embargo, ninguno pronostica que en abril la suba estará debajo de lo que consideran un piso del 6%, y con todas las perspectivas de un rebote posterior, solo por inercia. Pero más aún si por las exigencias del oficialismo Massa se ve obligado a abrir un poco la mano y otorgar el aumento de suma fija que le exigen los sindicatos y La Cámpora.
En este caso, el problema mayor es que difícilmente podrá aplicar su estrategia de prometer y demorar el cumplimiento, como hace casi siempre y en estos días se verifica con la compensación del impuesto a las ganancias de los trabajadores, que todavía espera su concreción. Empresarios y gremialistas reconocen tanto que cumple como que no necesariamente lo hace en tiempo y forma. Aun en las malas, Massa siempre saca alguna ventaja.
Espejismos y errores
En ese contexto aparecen como una gran novedad las dudas que empiezan a calar hondo en el cristicamporismo, que por extrema necesidad se ataba al destino económico y político de Massa hasta disimular la enorme cantidad de diferencias históricas, políticas e ideológicas, incluso las traiciones.
Para subrayar y no considerar el acto de un librepensador hay que contabilizar la expresión del sindicalista de ATE Daniel Catalano, acerca de que “Massa no es confiable”. Lo hizo después de haber integrado el cortejo que peregrinó hasta el santuario de Cristina Kirchner para pedirle que sea candidata a algo.
En ese peregrinaje y en el acto posterior contra el Poder Judicial que hicieron los gremialistas amigos y La Cámpora (con la ausencia sonora de gobernadores e intendentes peronistas) se advierte la admisión de la nueva realidad que afronta el cristinismo. Ante la posibilidad de no contar con un candidato que les traccione votos, aunque no les guste, como Massa, la vicepresidenta vuelve a ser su último refugio.
El voto duro que conserva Cristina Kirchner les permite mantener algunas ilusiones, que, al mismo tiempo, los llevan a graves errores de diagnóstico. Por ejemplo, a pensar que el último gobierno de su jefa no fracasó y que por eso Mauricio Macri ganó las elecciones en 2015, sino que fue víctima de las conspiraciones de sus enemigos y las falacias que sus poderosos cómplices ayudaron a instalar. La plaza llena de militantes que la despidió el 9 de diciembre de aquel año y el casi 49% que obtuvo Daniel Scioli frente a Cambiemos los ayudan a construir el espejismo.
Lo mismo le sucede al macrismo duro. Para sus dirigentes las plazas del “Sí se puede” de 2019 y el 41% final que obtuvo Macri en su fallido intento de reelección constituyen la demostración de que no falló por sus propios errores en la formulación y aplicación de políticas y en la forma en la que afrontó los problemas que se le presentaron, sino por las trabas que le puso el peronismo todo y la falta de acompañamiento de algunos socios, entre los que destacan al radicalismo y algunos funcionarios o dirigentes propios.
A ellos apunta cada vez con menos diplomacia Macri en las conversaciones no tan reservadas que mantiene desde que se bajó de un nuevo intento presidencial, en las que, además, expone una radicalización que explícitamente y deliberadamente lo acerca a Milei. Otra constatación del teorema de Baglini: cuanto más lejos del poder, más extremistas son los dirigentes.
Y aún falta mucho por pasar (no solo tiempo). La dura interna de Pro todavía va a dejar muchas secuelas. Ni hablar si la postulación de Jorge Macri no atraviesa el filtro de la Justicia por la flojedad de los papeles de su residencia, según manda la Constitución porteña. El blooper cambiemita podría ser paradójicamente la vía para pacificación interna. La que teme ser el chivo expiatorio de esa situación es María Eugenia Vidal, a quien macristas y larretistas empiezan a mirar como una síntesis. Por las dudas, ella ya dio a entender al entorno de Horacio Rodríguez Larreta que lamenta que algunas de sus expresiones críticas al cambio electoral porteño puedan haber sido utilizadas por el bullrichismo y el macrismo. Nada que impida disimular papelones mayores.
Los escándalos y los espejismos, a los que se suman los inverosímiles esfuerzos que esbozan Alberto Fernández y Cristina Kirchner, para negar y justificar (aunque por motivos muy distintos) el fracaso del actual gobierno y su responsabilidad nula o relativa en ese resultado, explican también la emergencia de Milei.
Tres gobiernos que dejaron a la sociedad en mucho peor situación que la que estaba al comienzo de sus respectivos mandatos y que, para peor, no admiten sus fracasos, mientras colapsan liderazgos y se desata una despiadada disputa pública de cúpulas es otra situación sin precedentes desde la recuperación de la democracia. Un escenario capaz de fatigar hasta el hartazgo a los votantes y llevar a ambas coaliciones a dos de los peores escenarios electorales que pueden enfrentar: una alta abstención de votantes históricos suyos o una fuga punitiva de estos hacia Milei, sin importar que sus listas se alimenten de expresiones de lo más granado de la casta política, que dice venir a purgar. Y no debe descartarse, sino todo lo contrario, que puedan concretarse ambas probabilidades. Tampoco que antes haya situaciones más complicadas.
La sucesión sin solución de continuidad de boopers del oficialismo y de goles en contra del oficialismo ya tiene consecuencias. Y pueden ser peores.
RIO NEGRO
Weretilneck se impuso con el 41% y será el nuevo gobernador
El cipoleño será el próximo gobernador de Río Negro. El acuerdo con Nos Une dio amplió la ventaja frente a Tortoriello.
El acuerdo político entre Weretilneck y el senador Martín Doñate dio sus frutos, especialmente para garantizar la victoria de Weretilneck. Las tres expresiones del peronismo sumaron votos que, en una hipotética unidad, habrían permitido pelear por la gobernación.
A nivel legislativo, se dividieron bancas y la mayoría oficialista dependerá de la continuidad del acuerdo con Nos Une Río Negro El recuento de votos de las boletas de papel, una vez más, demoró el escrutinio y los primeros datos oficiales se conocieron cerca de las 21, con poco más del seis por ciento de las mesas. Por esa razón, tanto en el bunker de Weretilneck como en el de Tortoriello primaba la cautela, ya que los datos propios a través de los fiscales marcaban paridad entre las listas. Weretilneck, con los votos que aportaba Nos Une Río Negro, siempre estuvo al frente en el recuento.
Escrutinio
Cuando los telegramas comenzaron a llegar, la Justicia Electoral comenzó el escrutinio provisorio que rápidamente marcó la tendencia poniendo a Weretilneck como el candidato más elegido.
La elección tuvo la polarización que se esperaba y con la suma de votos del oficialismo y Nos Une al cierre de esta edición rozaba los 20 puntos porcentuales. Sorprendió, en toda la provincia, el bajo nivel de participación: votó el 66% del padrón, casi un 10% menos que en Neuquén, que también eligió ayer a su próximo gobierno provincial.
El resultado electoral tendrá distintas lecturas, que anoche comenzaron a esbozar los principales dirigentes políticos. La oposición incrementó su representación en la Legislatura y ratificó su representatividad de un sector de la población. El oficialismo, en tanto, tuvo un porcentaje de votos inferior al que consagró a Arabela Carreras en 2019, quien había superado el 50 % de los sufragios.
Weretilneck se enfocó en la diferencia que “es plausible, muy clara, con triunfos además en casi todas las ciudades en las que se elegía intendente. Nosotros lo que queríamos era ganar”.
Desde Bariloche, en la misma línea, la gobernadora Carreras fue concreta sobre el resultado: “Un triunfo es un triunfo”, dijo Carreras.
El gran acuerdo político que garantizó el triunfo electoral de Weretilneck tuvo como actor central al senador Martín Doñate, líder del PJ, quien participó del acto de celebración en Cipolletti. “Le agradezco a Alberto esta convocatoria generosa, a los compañeros del radicalismo que también son parte, y a los justicialistas que se animaron a dar este paso que nos permite ser parte de esta transformación”, aseguró.
Alberto Weretilneck regresa al poder: un candidato que supo aprovechar la división del peronismo y de Juntos por el Cambio
El gobernador rionegrino electo tejió un acuerdo con el camporista Martín Doñate, contra el clan Soria en el PJ, y sumó como aliados a los radicales, distanciados de Pro
Con una estrategia de consenso como principal herramienta y con esfuerzos por tomar distancia de la grieta nacional, el senador Alberto Weretilneck concretó una de sus metas: reivindicarse como referente patagónico. Es el papel que quedó vacante luego de la muerte, en 2017, de Mario Das Neves, que gobernó la provincia de Chubut entre 2003 y 2011, y volvió al cargo en 2015.
El alma mater de Juntos Somos Río Negro (JSRN) aspira a encabezar ese liderazgo regional desde 2019, cuando la Corte Suprema le impidió ser candidato para un nuevo período. El hombre que llegó a la gobernación de Río Negro en 2012 luego del asesinato de Carlos Soria -era su vice y lo reemplazó a pocos días de asumir-, y que fue reelegido en 2015, se tomó estos últimos cuatro años para tejer alianzas estratégicas.
Aliado de Cristina Kirchner en el Senado, Weretilneck acordó con parte del justicialismo, el Frente Renovador, Nuevo Encuentro y la UCR. La coalición que potenció su favoritismo en las urnas se consolidó a principios de año, cuando cerró el “gran acuerdo rionegrino” con el senador camporista Martín Doñate.
Weretilneck supo aprovechar el enfrentamiento entre Doñate y el “clan Soria”. María Emilia, hermana de Martín Soria, ministro de Justicia de la Nación, desdobló las elecciones municipales consiguió la reelección como intendenta en General Roca con casi 60% de los votos y será probablemente la principal opositora que tendrá Weretilneck en la provincia.
El líder de JSRN también detectó como una oportunidad los chispazos dentro de Juntos por el Cambio. Justo antes de llegar a un acuerdo con Weretilneck, desde la cúpula del radicalismo habían acusado al diputado Aníbal Tortoriello, candidato a gobernador por Cambia Río Negro, de ningunearlos y menospreciarlos.
“Este gran consenso nos va a permitir que toda nuestra energía, nuestra fuerza y nuestra inteligencia esté en pos de tener un Río Negro mejor. Los cambios que hay que hacer, según mi óptica, son muy profundos, muy importantes. Y el hecho de tener que hacer estos cambios, estas transformaciones, significa que hay que tener un gran respaldo y que tiene que haber unos consensos mucho mayores que los que hay”, advirtió Weretilneck durante la campaña. La victoria que ayer lo ponía frente a su tercer mandato como gobernador de Río Negro. Sin embargo, el desempeño de JSRN mostraba una marcada caída con respecto a su cosecha en 2019, cuando Arabela Carreras se impuso con el 52% de los votos. En las elecciones de ayer, la alianza oficialista en Río Negro mostraba una ventaja menor que la anterior. El costo, también, de las alianzas.
