OTRO TRISTE ANIVERSARIO DOCENTE... PERO NADIE BAJA LOS BRAZOS
RECUERDO DE LA NOCHE DE TIZA EN SALTA
La docencia no baja las banderas
El 1° de abril se conmemoró un nuevo aniversario de la represión a la docencia en la noche de tizas.
Han pasado ya 18 años, cuando la docencia salió a luchar por un incremento salarial igual al costo de la canasta familiar, por un salario básico que blanquee la liquidación en negro por parte del gobierno, por el 82% móvil para la jubilación, por mejores condiciones laborales, estabilidad laboral y capacitación en servicio, por partida presupuestaria para infraestructura edilicia y además por la recuperación del gremio, que estaba en manos del corrupto dirigente Virgilio Choque. La docencia sigue luchando por estos reclamos, por la creciente inflación, que supera más de un 102% en los últimos 12 meses, la falta de cargos, por la imposición de la quinta hora sin previa consulta a padres y docentes con la consecuente sobrecarga laboral avanzando con la flexibilización laboral exigida por sectores patronales, y la profundización del ajuste anti-educativo.
El régimen de los Fernández y Sáenz sigue aquella línea represiva con centenares de procesados e incluso condenados en primera instancia por enfrentar las medidas del ajuste anti obrero en el marco del pacto con el FMI. El decreto 91/23 de Sáenz dictado recientemente, pretende ilegalizar toda forma de protesta callejera.
Denunciamos el rol de todos los sindicatos docentes de Salta y de la CTERA, funcionales al gobierno, que han pactado, como lo vienen haciendo año tras año, a espalda de la docencia con salarios a la baja.
Saludamos los enormes esfuerzos de lucha que desde abajo y en oposición a estas burocracias despliega la docencia en provincias como San Juan, La Rioja, Rio Negro, Córdoba y otras. Enfrentamos salarios que apenas superan los niveles de indigencia para los maestros que recién se inician. Defendemos el recurso de la autoconvocatoria contra todas las medidas intimidatorias del gobierno que, en medio de la campaña electoral, sólo pretende presentar como un logro los 190 días de clase, aunque el fracaso escolar este a la orden del día.
Nuestro mejor homenaje a la docencia que fue reprimida en la noche de las tizas, es seguir organizándonos en las escuelas, con asambleas y elección de delegados, para garantizar un plan de lucha por todos nuestros reclamos, y contra cualquier intento de persecución y sanción a los docentes por salir en defensa de las reivindicaciones y la escuela pública.
TRIBUNA DOCENTE


